Una Lucha por Colombia
Mi espíritu de lucha jamás será arrebatado. Y si algún día la historia me exigiera entregar mi vida por la patria que heredé de mis padres, estaría dispuesto a hacerlo, aun cuando ello significara derramar mi sangre sobre esta tierra de gente olvidada. Mi lucha no nace de la vanagloria personal. No pertenece a ideologías pasajeras ni a partidos que el tiempo desgasta. Pertenece a ideales y principios eternos, aquellos que deben ser restaurados por el bien del pueblo. Porque un pueblo educado en el odio, en el individualismo y en el miedo, merece comprender que Colombia, unida y sin pretextos, puede alcanzar el cielo si así lo quisiera. Un pueblo unido por bienes intangibles, por la fe, el honor, la justicia, la tradición y el amor a la patria, no solo puede enaltecer una generación, sino conceder grandeza a toda su descendencia. Mi sueño para Colombia es claro: una nación cuyo nombre resu...
